El billete canadiense de 1.000 dólares fue retirado el 12 de mayo de 2000 porque se utilizaba principalmente en transacciones delictivas. Cualquier billete de 1.000 dólares depositado en un banco era destruido, aunque los billetes, llamados “pinkies” por los gánsteres debido a su tinta rosa y morada, siguen siendo de curso legal.